No hay paisaje sin mirada humana. Y todos creamos nuestro mundo a partir de nuestra mirada, propia y subjetiva, a veces idealizada, a veces nublada por nuestra vivencia. 

Este trabajo en construcción explora desde mi experiencia emocional la relación entre el paisaje vasco y la creación de la identidad, mostrando huellas de nuestras historias pasadas y recientes que hemos dejado en la tierra.